Pintor y grabador de formación autodidacta. Su obra recrea, a través del papel, el macrocosmos y el microcosmos, desde una mirada profunda y sesgada, nada tranquila; su ojo es un tanto surrealista, entre onírico e irónico, a la vez que descabellado.
Como alguien de su tiempo, recrea aquellos paisajes interiores de los que participa, con un barroquismo de formas, que lo aleja del minimalismo, sin perder por ello el sesgo profundamente conceptual de los temas abordados, tratando de no dejar indiferente, ni de pasar desapercibido. |